El Alimento de Mandinga


Mandinga y su baile de difunto se desplazan lentamente. Recogen peticiones y fuerza para continuar su camino, recoge gobernantes, mendigos, lacayos, cretinos, comulgantes y donantes. Él va y nosotros vemos, él pide mientras entregamos y exigimos. Con el tiempo, el diablo se entristece, quiere dar luz para iluminar la creación de otro, quiere dar luz para que sea compartida y no para, una y otra vez iluminar egos, pero Lucifer como cualquier otro ángel, no puede hacer nada más, sólo busca sobrevivir en el exilio. Mientras, nos seguimos entregando torpemente a la causa equivocada. Es nuestra naturaleza, bailar lentamente el baile de difunto interpretando y reinterpretando demonios y ángeles, buscando relucir entre individuos y olvidando el mundo. Hoy conviven mil ángeles, mil religiones, mil dioses, mil hombres y mil mundos, que se resumen en uno que no existe, en uno que perdura y en mi que soy materia del tiempo y del olvido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s