composición

El Gran Cabrón Y San Benito

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“Si tuviese que ubicar un principio, tendría que hacerlo a la mitad de mi vida. Fue una época en la que no creía ni en dios ni en el diablo, sin embargo, el mundo que me rodeaba les veneraba y les temía. Para mi siempre fue fácil pedirle al Gran Cabrón y suplicarle a San Benito. Siempre fue muy fácil ver con soberbia la debilidad de quienes me acompañaban en los aquelarres y en los amaneceres de retumbes y repiques. Tardé muchos años en volver a entender, porque de muchacho lo entendía, que cuando engañas a los demás, al primero que engañas es a ti mismo”. El viento golpeaba el aún abundante y pajoso cabello del anciano. No existía ruido alguno, cuanto les rodeaba escuchaba.

Las montañas protegían el Norte y ocultaban el mar. Él, a pesar de tener años viviendo allí, nunca se había atrevido a subirlas y se sentía lo suficientemente viejo y cansado como para plantearse hacerlo antes de morir.

San-Benito-de-Aquelarre

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Ilusión para DJ, Piano y Orquesta

“Permanece fiel a tu más alta esperanza”
F. Nietzsche, Así habló Zaratustra

Somos redes de ilusión.
Consumimos, brindamos, creamos y destrozamos ilusión.
Ella no nos recrimina, ni nos espera,
tan solo nos eleva.
Por si sola es insignificante y dolorosa,
es desvalida y engañosa.
Necesita el motor de la realidad para transformar
Para volverse música y avanzar.

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X-Patria III

Violencia. Desabastecimiento. Ansiedad. Tráfico. Caos. Tensión. Inseguridad. Encierro. Desilusión. Secuestro. Debacle. Consecuencia. Anarquía. Abuso. Desgobierno. Poder. Exclusión. Ira. Desigualdad. Llanto. Golpe. Frustración.

Hace tiempo perdimos nuestra patria, hoy yace secuestrada.
Una vez demos un paso al unísono, comenzaremos a construirla de nuevo.

Piensa.

Camina.

X-Patria-III

X-Patria II

Oro, petróleo, capital humano, trabajo y cultura, todo se desvanece, se filtra entre las manos de los dadivosos, salpicando sus restos a quienes yacen expatriados. Un país se elevó y partió volando a cada rincón del mundo. Lo que nos roban no es Venezuela, nos roban tiempo, tiempo para comenzar a reconstruirla. A veces alzo la cabeza y miro más allá del Ávila, esperando que la idea, la esperanza de país, vuelva en cualquier momento. La sola idea se desvanece ante una lucha entre hombres, pues la lucha entre hombres es desigual por naturaleza y no tiene fin. El tiempo es aguante pero no es sumisión. El oro, el petróleo, el trabajo, la cultura y el capital humano se desvanecen día tras día con martillo y cincel. Poco a poco las ideas descienden hasta yacer sobre la montaña, los ríos las bajan e inundan nuestras quebradas. Somos nosotros quienes debemos inundar las calles y atar las manos de quienes se autoproclaman dadivosos. Sin oro, petróleo, sin cultura y sin trabajo, el Ávila continuará allí expectante y verá surgir una patria que nunca existió. Sólo nos está dando tiempo. Pero incluso el tiempo se agota.

“Dios da esperanza al débil para que se arriesgue a ser fuerte.”

X-Patria-II

El Vuelo de la Tortuga

“…ahora sé que ella no fue fugitiva ni sombría,
era un mensaje del sol.”
G.K. Chesterton, Autobiografía

Los vientos, uno a uno, comienzan a mostrarse. Se mueven las sombras bajo su voz. Y ella, detenida, de pie, escucha la brisa golpear árboles, montañas, piedras y animales. Escucha la brisa golpear sus oídos.

Mientras contempla espera.

Llegado el momento se deja caer sobre el aire y, suspendida en él, el tiempo se detiene.

Nunca la vi volar.

Descanso III

Me siento a pensar, a pensar en descansar.

Intento fijar mis pensamientos en una sola cosa, quizás así me sienta mejor, pero mi mente me traiciona.

Me lleva a pensar en el blog: ¿qué publicar? Acerca del “descanso”, el cuento de Carora, silencio o quizás sobre nada.
Inmediatamente después viene la preocupación de la composición a realizar (instrumentación, ritmo y posibles samples),
entonces mi cerebro rebota entre posible canción y posible publicación.

Se genera una vibración poco soportable, agobiante.

Luego, aún no sé si de forma aprendida o como supuesto método de liberación mental comienzo a pensar en otras cosas.

Recuerdo el artículo que debo. He escrito muy poco. No tengo claro hacia dónde va. ¿Lo aclaro de una vez?. ¿Lo aclaro luego?.
Tengo que comenzar a grabar La Dirección de las Varas, tengo que ensayar el acordeón, revisar la última versión de la composición.
Posiblemente lo haga después de la clase de piano. No he estudiado nada.
Me gustaría avanzar en el piano antes de arrancar a componer para Horas Extra…

Así continúa mi cerebro entre uno y otro proyecto generando unas nuevas vibraciones con distintas frecuencias, unas más rápidas, otras más lentas pero nunca lo suficiente como para ser armoniosas. Todas se van solapando. Lentamente, sobre una sensación pesada, acelerada y esquizofrénica se van amontonan ideas, intentos de ideas y responsabilidades que se involucran y aíslan entre sí.

Mientras, va transcurriendo el día hasta que llegada la noche reaparece el cansancio físico, la debilidad corporal, las siluetas de gente marginada por la mirada y el resonar de ondas cerebrales buscando insistentemente donde reposar, donde detenerse unos segundos.

Quizás logre leer algo de filosofía, un poco de una novela o de Borges.
Quizás escriba. Seguro intento  escribir aunque sea un par de líneas.
Pienso también en dormir. Debo dormir.
Quizás analice un poco el día.

Mejor mañana arranco a pensar, a pensar en descansar.

…compongo y me acuesto.

SongLink via SoundCloud:
http://soundcloud.com/xavierlosada/descanso-iii